Por mas difícil que sea el viejo oeste, uno debe tener modales porque no se sabe cuando podría aparecer una buena oportunidad. Como le pasó a este bandido vaquero que, por haberse puesto al tiro, todo perfumadito y bien arregladito, consiguió trabajo en el ejercito del Baron Bandido. Ya dicen que la suerte es para los que se bañan mas seguido.