Aquí tenemos a una criatura del polvo, de esas que les gusta esconder grandes cantidades de tierra y suciedad debajo de los muebles y demás lugares extraños. Es por eso que siempre que alguien va a visitarte y dices que vas a limpiar, te encuentras con montículos de polvo bajo el sillón. No es tu culpa, es el monstruo.