Esta muerte encapuchada con mano de ramita es solo uno de las diferentes espíritus que andan por ahí. Su trabajo es ir a los bosques a llevarse las almas de los arboles que mueren para decidir si los deja entrar al bosque prometido o a la fogata del dolor eterno. Lo bueno es que la mayoría de los arboles del bosque se portan bien, así que casi siempre esta muerte ya se sabe el camino.