Lucio, el carnal del diablo, esta enojado ya que nadie sabe de sus contribuciones malignas al mundo. El ha hecho muchas de las cosas malas que se le atribuyen a su hermano y nadie siquiera sabe su nombre. Algún día el tomara el lugar que le corresponde y dejara de estar a su sombra, o eso es lo que piensa. Por lo menos no le toco estar en una de las zonas jodidas del infierno como a la mayoría de los diablitos menos afortunados.