Este sujeto se cree muy rudo portando un cuchillo pa’ todos lados. La gente del vecindario la verdad ya lo conocen y saben que no es tan amenazante así que ni lo pelan. Ni modo, el único uso que le queda a su arma es el de quitarle la corcholata a las botellas o para quitarse la mugre de entre las uñas.