Este monje tibetano ha estado entrenando duramente su cuerpo y mente. Pasa horas haciendo el arado en jardín, llenando de agua los cantaros y haciendo todo ese tipo de cosas que te convierten en un verdadero maestro de las artes marciales. Y después de ese largo día, se sienta bajo su árbol preferido y se pone a escuchar el viento. No se demasiado de las técnicas del kung-fu ni del budismo, pero pensé que seria un personaje interesante de dibujar.