Este noble y enorme elefantote quiere jugar toda la noche con sus amigos soldados. Ellos estan intentado enseñarle el juego de «entrar sigilosamente a invadir la ciudad enemiga» pero parece que el no ha entendido las reglas. Por lo pronto los dejó jugar a las escondidas en su montura, aunque con tanto ruido parece que no dejan dormir a los Troyanos.