Este oso polar salió por un momento a pasear y a tomarse un helado. Después de un par de lamidas, al pobre oso le dió congelamiento cerebral. Esos dolores de cabeza por frío son mendigos.
Este oso polar salió por un momento a pasear y a tomarse un helado. Después de un par de lamidas, al pobre oso le dió congelamiento cerebral. Esos dolores de cabeza por frío son mendigos.