Este príncipe es el tercer hijo del Rey, por lo que debe quedarse en el palacio mientras sus hermanos se divierten en la guerra. Como no hay mucho que hacer, sus tutores lo han puesto a tocar el pianoforte para que se aprenda unas rolitas y en un futuro toque en la corte frente a sus padres. El preferiría poder ir a jugar al extenso jardín real.