Este hombre murió en el año 1711 cuando el mundo era algo diferente que ahora. Le gustaba mucho tocar el clavicordio y pasar las tardes tomando té y pasándola de fiesta. Ahora, ya como fantasma, le gusta asustar a los jóvenes incautos que se visitan la mansión donde vivió. Por cierto, este es mi personaje numero 300. Me faltan todavía unos cuantos mas.